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Fentanilo mortal en Rosario: Javkin denunció vínculos narcos y va a fondo contra laboratorios sospechados

Rosario, en pie de lucha por su salud pública

La ciudad de Rosario vuelve a ser epicentro de una denuncia de alto voltaje. Su intendente, Pablo Javkin, no solo alzó la voz: decidió actuar como querellante en la causa por la distribución de fentanilo contaminado, una sustancia que provocó la muerte de más de 50 personas en clínicas y hospitales, incluyendo el HECA, el principal hospital de emergencias de la ciudad.

Con firmeza, Javkin aseguró: “No vamos a tolerar a ningún grupo mafioso actuando en el marco de la ciudad de Rosario”. Sus palabras, lejos de ser retórica, fueron respaldadas por una presentación judicial en la que señala vínculos directos entre los laboratorios responsables y redes de narcotráfico.


¿Qué pasó con el fentanilo?

El caso explotó tras la utilización de ampollas de fentanilo adulterado, un opioide extremadamente potente, en pacientes críticos. Aunque su uso es legal y regulado, las autoridades federales detectaron desviaciones sospechosas en su importación y distribución. Dos laboratorios, HLB Pharma y Laboratorios Ramallo, fueron señalados por sus antecedentes y conexiones previas con causas penales vinculadas al narcotráfico y a la producción irregular de medicamentos.

La situación se agrava con la figura de Ariel García Furfaro, uno de los empresarios detrás del escándalo, ligado en el pasado a Mario Segovia, conocido como “el Rey de la Efedrina”, quien fue condenado por contrabando de precursores químicos.


La estrategia judicial y política de Javkin

El intendente presentó un escrito de 18 páginas que detalla cómo el fentanilo adulterado afectó directamente al sistema de salud rosarino, generando un “grave daño a la salud pública”, y obligando al municipio a tomar medidas extraordinarias como la retirada y custodia de medicamentos sospechosos.

Además, Javkin apuntó a la falta de controles y sanciones previas, lo que permitió que empresas y personas ya investigadas continúen operando con habilitaciones oficiales, pese a sus antecedentes. “Hay una continuidad estructural entre el laboratorio Apolo —explosionado en 2016— y las empresas hoy involucradas”, advirtió.


Rosario no quiere ser testigo, quiere justicia

“Quiero ser algo más que testigo”, declaró Javkin, quien dejó en claro que Rosario es víctima directa de un sistema que mezcla corrupción farmacéutica y crimen organizado, con consecuencias letales para sus ciudadanos.

El juez federal Ernesto Kreplak ya citó al intendente como testigo y analiza ahora la solicitud de la Municipalidad para ser reconocida formalmente como parte querellante en la causa. También se ordenó la inhibición de bienes y la prohibición de salida del país para varios de los involucrados, una señal de que el expediente avanza.


¿Y ahora qué?

La investigación aún tiene muchos puntos por esclarecer. ¿Cómo ingresaron las sustancias adulteradas? ¿Quiénes permitieron su distribución sin los controles adecuados? ¿Qué rol jugaron las autoridades regulatorias?

Mientras tanto, el municipio evalúa acciones legales por daños y perjuicios, dado el fuerte impacto económico y sanitario que este caso generó en la estructura pública.


💬 En palabras de Javkin:
“Vamos a ir a fondo contra todo el esquema mafioso de este tema. Vamos a acompañar e insistir con todos los datos a nuestra disposición”.


🧠 Claves del caso:

  • 54 muertes vinculadas al uso de fentanilo adulterado.
  • HLB Pharma y Laboratorios Ramallo bajo sospecha.
  • Conexiones con el narcotráfico y la causa efedrina.
  • Rosario busca justicia como víctima y actor principal del proceso.

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